FORO ASTURIAS · 26/03/2015
Sostres: “En España, la producción de hidrocarburos convencionales y no convencionales es mínima, significando una dependencia energética del 98 por ciento de nuestras necesidades”

El diputado de FORO en el Congreso, Enrique Álvarez Sostres, ha defendido hoy, en la Comisión de Industria, Energía y Turismo de la cámara, cinco enmiendas al Proyecto de Ley que modifica la Ley de Hidrocarburos. “El Grupo Popular –indicó Sostres- como es su costumbre a lo largo de la legislatura, no aceptó ninguna de las enmiendas presentadas”.

 

En su intervención, Sostres recordó que “en España, la producción de hidrocarburos convencionales y no convencionales es mínima, lo cual supone una dependencia energética del 98 por ciento de nuestras necesidades”. Sin embargo, “los estudios geológicos realizados en España estiman las reservas de gas natural en 2.500 BCMs, lo que equivale a 90 años de consumo real al ritmo actual”.

 

Por ello, el diputado de FORO considera “lógico pensar que lo primero es confirmar que tenemos esos recursos y que las producciones son  viables comercialmente. La industria prospectiva y de explotación cuenta hoy con la tecnología y experiencia necesarias para efectuar proyectos de evaluación y explotación de hidrocarburos no convencionales, con el uso del fracking, que en cualquier caso tendrá que superar los estudios de impacto ambiental”.

 

“Si realmente confirmamos que tenemos ese potencial de gas que creemos, podríamos generar una fuente de riqueza importante para nuestro país y un foco de atracción para otras industrias”, continuó el diputado asturiano. “Y esto es vital para España y para Asturias”, según Sostres, que recordó que “en la actuales cuencas carboníferas de Asturias existen muchas posibilidades técnicas y geológicas de encontrar grandes cantidades de gas”.

           

Ésta es la intervención de Enrique Álvarez Sostres, hoy en la Comisión de Industria:

 

“Señor presidente, señorías:

 

Quisiera tener una breve intervención sobre las enmiendas presentadas a este proyecto de Ley de Hidrocarburos. Históricamente, la producción de hidrocarburos en España deriva de pequeños campos con producciones marginales, construyendo una dependencia de hidrocarburos del 98 por ciento.

 

¿Qué pasaría si pudiéramos producir esos recursos o una parte al menos? Parece lógico pensar que lo primero es confirmar que lo tenemos y que las producciones son  viables comercialmente.

 

En 2013, la consultora especializada Gessal realizó el que se considera el estudio más completo sobre el potencial español. Con unos recursos prospectivos estimados a 2.500 BCMs -equivalente a 90 años del consumo de gas a ritmos actuales-,  España emerge en el mapa europeo como un país con un potencial considerable, teniendo en cuenta  que hoy importamos casi el 100% del gas natural que consumimos.

 

En otro orden de cosas, la industria cuenta hoy con la tecnología, el conocimiento y la experiencia necesarios para afrontar los desafíos técnicos y geológicos propios de los proyectos de exploración de hidrocarburos no convencionales. Desde diciembre de 2013, además, sabemos que cualquier proyecto que requiera la utilización de la fracturación hidráulica o fracking, incluso en fase de exploración, tendrá que pasar la criba del Estudio de Impacto Ambiental completo.

 

Muchos países europeos de nuestro entorno (Francia, Reino Unido, Italia, Polonia, y no nos olvidamos del boom USA en Pensilvania) ya se han embarcado en las investigaciones y trabajos de investigación sobre el terreno y adaptación con rigor de sus normativas.

 

Si realmente confirmamos que tenemos ese potencial de gas que creemos, podríamos generar una fuente de riqueza importante para nuestro país y un foco de atracción para otras industrias. Y esto es vital para España y para Asturias, que ha visto descender su aportación industrial al PIB en niveles de mucha gravedad, cercanos al 5 %, lo que nos convierte en un país medieval.

 

En Asturias existen, en la actuales cuencas carboníferas, muchas posibilidades técnicas y geológicas de encontrar grandes cantidades de gas, aunque el Presidente ingeniero de Minas no las vea o sencillamente las rechace por su repelencia a la modernidad y a las complicaciones de las explotaciones o a los cambios que resultan trabajosos, pero eso también les pasó a los hombres de Atapuerca con el fuego.

 

Si queremos que esto sea una realidad, tenemos que empezar a explorar para definir el potencial de nuestros recursos y reducir nuestra dependencia energética. En otras palabras, convertir las estimaciones en respuestas depende de la industria, pero también de las Administraciones.

 

Todo ello me ha conducido a aportar 5 enmiendas al proyecto de Ley presentado que afectan a la no retroactividad de las condiciones de explotación en el impuesto del valor añadido, similar al anteproyecto de Ley de Minas: a la incentivación a las CCAA y entidades locales donde se desarrollen las actividades de exploración e investigación, que en ningún caso debe entenderse como un soborno encubierta de las mismas, porque si no todo estímulo del Estado podría ser igualmente tildado  de igual forma en cualquier actividad; otra enmienda estimula fiscalmente los periodos de carencia de producción comercial. Las dos últimas se refieren al carácter supramunicipal de las exploraciones, así como la vigencia de la concesión de explotación e investigación y sus prórrogas”.