FORO ASTURIAS · 01/02/2013
Carmen Fernández: “La Fundación Niemeyer, lejos de optar por la transparencia y la recuperación de la credibilidad perdida, vuelve a las andadas con otro contrato ilegal, ‘verde y con asas’, para el nuevo gestor del centro cultural”

Carmen Fernández, diputada de FORO en la Junta General del Principado, ha alertado hoy de la ilegalidad del contrato de un gestor para la Fundación Niemeyer. Fernández ha recordado que “la Fundación Niemeyer se encuentra en concurso de acreedores, pero sobre todo en estado catatónico, al haber comprobado la sociedad asturiana, tras la enorme campaña que se desató contra FORO, que todo lo que denunciaba nuestro Gobierno era verdad. El Niemeyer, lejos de dinamizar Avilés y su cultura, es una fuente de permanente escándalo, del que son única y exclusivamente responsables sus gestores y patronos públicos, tal y como el tiempo ha demostrado. Ese objetivo se malogró por la incompetencia, la irresponsabilidad y la falta de vergüenza de los gestores elegidos a dedo, con la complicidad de los responsables públicos que los seleccionaron y ampararon. La Fundación Niemeyer debería recuperar el tiempo perdido y el daño causado por la campaña contra FORO, con un objetivo básico: conseguir cumplir por fin con la función primordial para la que debería haber sido creada, convertirse en un referente cultural para Avilés y Asturias. Lejos de buscar ese objetivo, todo parece indicar que la Fundación Niemeyer busca ahora un nuevo gestor, que se pretende contratar a toda prisa, cuando el Sr. Grueso y el Sr. Rebollo, anteriores gestores, llevan ya un montón de tiempo fuera de la misma. Todo hace pensar que ese contrato tiene nombres y apellidos, con una convocatoria que establece que sea ‘verde y con asas’, algo a lo que nos tiene muy acostumbrados el Gobierno socialista de Javier Fernández, caracterizado por su continuismo con Areces, con la contratación a dedo de gestores para ZALIA, VIPASA, y ahora otra vez para el Niemeyer, en el que decir que llueve sobre mojado es poco”.

 

 “El BOPA de este jueves 31 de enero de 2013 –explica la diputada de FORO– anuncia un contrato de obra, por un plazo de un año, de un responsable de la gestión de la Fundación Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. Y sin embargo, a pesar de tratarse de un contrato de obra, las funciones para las que se anuncia, en claro fraude de ley, son las máximas responsabilidades de gestión de la entidad, tanto las generales, como la gestión administrativa y económica. Los responsables del centro han decidido que a pesar de las funciones generales que se le otorgan al nuevo gestor, la titulación requerida se reduzcan al ámbito económico y de la gestión de empresas y, además, la convocatoria da un llamativo plazo de siete días naturales para la presentación de candidaturas, algo que se está convirtiendo en habitual en todo lo que tiene que ver con el Gobierno de Javier Fernández. Así pues, a la falta de adecuación del perfil, hay que unir la escasa difusión de la convocatoria, el corto plazo de la misma, la insuficiente selección y la excesiva temporalidad del contrato, dada la dimensión de las responsabilidades. Hasta aquí, ‘verde y con asas’”.

 

“La Fundación Niemeyer necesita contar con un gerente con formación, experiencia y capacidad contrastadas, como gestor cultural, con conocimientos específicos en la gestión de centros culturales, que haya acreditado solvencia y honestidad a lo largo de su vida profesional, pero también un conocimiento específico del mercado cultural. Un mero contable poco o nada aporta a la gestión del Niemeyer, que no pueda ser un servicio externalizado. El Niemeyer tiene que estar dirigido por un verdadero gerente de un centro cultural, que no responde al pobre perfil buscado con esta convocatoria, que tenga verdadera talla profesional, algo que sólo puede venir dada por la experiencia demostrada, que es lo que urgentemente necesita esa fundación, y no por más nombramientos digitales a personas de confianza política del Partido Socialista y su Gobierno, como los que ya destrozaron este centro”, afirmó Fernández.

 

“Y es que, por si fuera poco –añadió–, la convocatoria ofrece puntos muy oscuros desde el punto de vista del derecho laboral, pues la temporalidad del contrato de obra de un año nada tiene que ver con esto, pues el contrato publicado en el BOPA se refiere a labores generales de gestión de la sociedad, definitivas y permanentes en el tiempo, por ser consustanciales a la propia actividad de la Fundación, y no, por ejemplo, como sería razonable, a la ejecución de una contabilidad anual, que es lo que encajaría en una convocatoria como ésta. Y es que de acuerdo con el Estatuto de los Trabajadores este tipo de contrato exige que la obra o servicio tenga una sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa, requisito que no se cumple, pues las funciones objeto del contrato se refieren a tareas estratégicas en el seno de la Fundación, no tratándose de una obra diferenciada de la actividad ordinaria de la misma, sino la esencial para hacer viable su gestión. Se trata por lo tanto, más allá de un puro fraude de ley, un contrato ilegal con todas las agravantes”.

 

“Como quiera que resulta imposible concretar la obra que sería objeto de este contrato, esta auténtica cacicada tiene todos los requisitos que exige un genuino contrato a dedo. Y es que mucho nos tememos que llegada la supuesta fecha de finalización de la obra para la que se prevé la injustificable fecha de un año (¿termina en un año la gestión del Niemeyer?), resultará de muy difícil justificación para la Fundación la terminación del contrato, por lo que al haber optado por una incorrecta utilización del contrato de obra o servicio, se va hacia una decisión arbitraria e irregular que conducirá de forma más que probable a convertir el contrato en indefinido, burlándose de esta manera los requisitos básicos de acceso al trabajo en el sector público”, concluyó la diputada de FORO.