Foro Asturias en Facebook Foro Asturias en Twitter Foro Asturias en Google Plus
Foro Asturias en Youtube Foro Asturias en Flickr Foro Asturias RSS

22/05/2013
Acto del segundo aniversario de las elecciones autonómicas de 2011

Queridas amigas, queridos amigos:

Todos los días son importantes y decisivos, y no se puede desperdiciar ni un segundo, pero también es cierto que hay días que tienen un especial simbolismo y que la memoria se complace en traer a primer plano, como éste de hoy, cuando celebramos un aniversario decisivo para FORO: el segundo cumpleaños de nuestra victoria electoral en las elecciones autonómicas del año 2011. Los partidos políticos, que están constituidos por una confluencia y una suma de seres vivos, tienen, como éstos, sus tiempos biológicos, y si un bebé de dos años camina torpemente y apenas se vale por sí mismo, un rebeco de esa misma edad salta y trisca por las rocas calizas de los Picos de Europa con una agilidad envidiable.

Los partidos políticos, que son heterogéneos, con dos años de existencia pueden ser bebés o rebecos, depende de muchas circunstancias. En FORO a los dos años estamos de enhorabuena porque nos sentimos pletóricos de fuerza y trabajamos a tope en los ayuntamientos, en la Junta General del Principado y en las Cortes Generales de España, sin que se noten las señales de nuestra bisoñez. Vuestro entusiasmo y vuestro trabajo, al lado de los de cientos de militantes, nos ayudaron a forjar en un tiempo récord una organización bien implantada, capaz de dar respuestas coherentes y rompedoras en defensa de los intereses de Asturias, y que tienen una acogida cada día más reconocida gracias tanto a quienes las formulan como a quienes las reciben. Todo ello al mismo tiempo que la necesidad y la urgencia nos hicieron madurar como servidores públicos y estrechar nuestros lazos de camaradería interna, hasta convertirnos en un auténtico equipo con vocación ganadora y de gobierno.

Un día como hoy hace dos años, al comienzo de mis palabras dirigidas a todos los que dentro y fuera de Asturias estaban pendientes de los resultados de aquella noche electoral inolvidable, decía que: “En definitiva, es Asturias la que ha ganado en este día que no es más que un punto de partida para nuestros sueños. Insisto: un punto de partida para lograr una sociedad distinta, y con la confianza de todos, que para eso nos hemos dado mutuamente la confianza los electores y los representantes”.

Y terminaba mis palabras con el anuncio de este compromiso:

Porque FORO ASTURIAS no es una pista de aterrizaje y de complacencia, sino que será siempre una vanguardia para interpretar y analizar y sacar adelante los signos de los tiempos. A estas alturas de la vida y tras las urnas, en el dramático contexto de la crisis asturiana y en el marco general de un país en que los ‘indignados’ han salido a la calle, FORO ASTURIAS, con el apoyo mayoritario del pueblo asturiano, quiere ser un punto de encuentro y una factoría de soluciones. FORO ASTURIAS quiere ser el motor de la exigencia, del trabajo y de la esperanza”.

Aquellas palabras siguen hoy de plena actualidad, como si hubiesen sido proféticas, y marcan nuestro horizonte cercano, con la misma fe y el mismo ímpetu de entonces, en este momento clave del paso del ecuador de una legislatura que entra en la segunda y decisiva parte de su desarrollo. No voy a repetir hoy la crónica de los acontecimientos políticos del año 2012 que facilitaron la vuelta al Gobierno del PSOE, con la indisimulada satisfacción del PP y merced a los resquicios de una confusa legislación sobre el voto emigrante, cuya modificación realizada posteriormente y vigente en la actualidad, hubiera permitido a FORO, probablemente, seguir en el Gobierno con plena legitimidad. Solamente quiero recordar que quien presumió de devolver la estabilidad institucional a Asturias solo cuenta con el respaldo sólido y por escrito de UPyD, y un apoyo de conveniencia a medias de IU, pero sigue sin un programa de cambio para enfrentarse a la decadencia, que es lo que necesita Asturias, más que ‘comités de sabios’ y pactos con el ‘sindicalismo vertical’ que es de lo que anda sobrado Javier Fernández.

 

Decadencia de Asturias

Los hechos son tozudos y Asturias siguió acumulando en 2012 datos negativos que ahondan nuestra decadencia. La economía asturiana se desplomó un 2,5% en 2012, el peor dato de España, que se suma al del paro de la EPA que nos asigna el mayor incremento (26,08%) en variación interanual de toda España, el doble que la media nacional (13,12%), hasta alcanzar los 114.100 parados; un dato que se añade al de la Comunidad Autónoma con menor tasa de actividad, el 52,5%, muy lejos de la media nacional de España (60%).

El sábado pasado todos los medios nacionales dieron una noticia, que alguno (ABC) calificó como “la primera señal sólida de recuperación”, sobre la evolución española de las importaciones y exportaciones. Entre las excepciones, el peor dato de la evolución de las exportaciones fue Asturias; de nuevo récord negativo de España con un retroceso del 16,6% en 2012. ¿Hasta cuándo vamos a rodar por el despeñadero suicida de la continuidad, bautizada oficialmente como vuelta a la ‘normalidad’? Si Asturias no cambia de camino, jamás alcanzará otro destino que la decadencia en la que cada vez está más profundamente hundida.

Desde su gestación, este fue el mensaje de FORO que nos permitió alcanzar la victoria electoral, sorprendente solo para quienes no conocían Asturias y que nunca fue deseada por los depredadores que estaban sacando beneficios particulares del mal general de nuestro país. Tal vez algunos de los apoyos ciudadanos que recibimos en 2011 pensaron que nuestra victoria actuaría como una varita mágica que todo lo iba a solucionar milagrosamente. Tal vez otros confiaban en que los grandes perdedores de 2011 realizarían un propósito de enmienda y recuperarían pronto el sentido común y la altura de miras. Ni una cosa ni la otra eran posibles; por eso hoy, dos años después, está mucho más claro que teníamos razón en los asuntos principales, y el tiempo nos la está dando de manera muy clara en el último año, como demuestran los datos estadísticos de la situación social y económica de Asturias, y los datos sociológicos de la intención de voto de las encuestas publicadas.

 

La prostitución de la Variante de Pajares, símbolo de la Asturias decadente

La lista de ejemplos de lo que sucedió este último año y medio en Asturias, desde los anuncios del Gobierno de Rajoy sobre la minería y las infraestructuras en su primer Consejo de Ministros, hasta las más recientes de los cierres de Santa Bárbara o del déficit a la carta para favorecer a los nacionalistas, son muy elocuentes. Pero la decisión sobre la Variante de Pajares conocida el pasado viernes despeja definitivamente, mejor que ningún otro razonamiento, la naturaleza de los problemas de Asturias y la esperanza de que el Gobierno de Rajoy comience a resolverlos. La Variante de Pajares es mucho más que un símbolo de política ferroviaria o de vertebración territorial. Es la mejor radiografía sobre la causa principal de los problemas de Asturias y la que arroja más luz sobre el camino del cambio que nos puede sacar de la crisis. Es el símbolo del progreso de Asturias, y su negación explica nuestra decadencia.

Como explico documentadamente en mi libro ‘Gobernanza a tres turnos’, los primeros ataques decididos por Vaquero y ejecutados por su lugarteniente Cuartas contra la amenaza que para La Nueva España suponía algo que se vislumbraba en la lontananza, comenzó el día 15 de julio de 2009 con las embestidas a la historia de las obras de la Variante de Pajares. Me refiero al nacimiento de un proyecto político independiente de los depredadores, que no iba a ‘pasar por caja’ ni pagaría ‘peajes’ para engordar las cuentas de nadie, y mucho menos de grupos mediáticos anti-asturianos. Para detener aquel amenazador –para ellos– proyecto político decidieron destruir el más potente símbolo de su credibilidad y de su capacidad para derribar cuantos obstáculos frenaban el progreso de Asturias: la Variante de Pajares. Ellos iniciaron una campaña destructiva, manipulando la historia, borrando los hechos y entrevistando uno y otro día a unos llamados ‘expertos’ socialistas catalanes, para demostrar los perjuicios de la alta velocidad para Asturias, en estrecha colaboración con los socialistas asturianos que jamás quisieron la Variante de Pajares, conjurados para prostituir el logro ferroviario que incorporaba al Principado y a España entera a las redes transeuropeas a través del modo más moderno y más respetuoso con el medio ambiente que es el ferrocarril de alta velocidad.

Son las campañas sucias e inmorales que saben hacer porque no tienen razón, como la que el mismo medio catalán y su aliado socialista han orquestado en los últimos tiempos, coincidiendo con las campañas electorales de 2011 y 2012, contra nuestra Alcaldesa de Gijón para acabar con FORO, y que ayer ha tenido una justa respuesta en la vía civil, con una contundente sentencia que condena a los demandantes a indemnizar a Carmen Moriyón y a pagar las costas del proceso.

El logro histórico de la Variante de Pajares con alta velocidad y ancho internacional fue del Gobierno del PP presidido por Aznar, y durante ocho años el Gobierno de Zapatero hizo todo lo posible por arruinarlo, incluido ese bochornoso fondo de saco de la estación de León, impropio del siglo XXI, convertido en un símbolo caciquil del desprecio a Asturias. A algunos nos quedaba la remota esperanza de que la llegada de Rajoy al frente del Gobierno de España permitiera liquidar la amenaza socialista de prostitución de la Variante de Pajares, en aplicación de un programa electoral que apostaba por “promover el desarrollo de una red de Alta Velocidad moderna, sostenible y eficiente y favoreceremos su conexión con la red aeroportuaria”.

Pues bien, el anuncio del viernes confirma que el Gobierno de Rajoy también ha hecho en la Variante de Pajares lo contrario que reza en su programa: desmantelar la red de Alta Velocidad existente en Asturias. De este modo lamentable, nueve años después, el PP acaba cediendo una vez más ante el PSOE, reservando la Alta Velocidad en ancho internacional para las ‘nacionalidades históricas’ –Andalucía, Cataluña, Euskadi y Galicia– y el camelo del tren de altas prestaciones en ancho Renfe para el resto.

 

Los trucos de las incidencias en las obras de la Variante

En esencia, el problema de la Variante de Pajares es un problema exclusivamente político. Para ocultarlo, unos y otros están tejiendo alrededor un manto de coartadas destinadas exclusivamente a la distracción de los ingenuos del problema principal, con la impagable cooperación del medio de comunicación hostil a la Variante. Os digo, amigas y amigos, que no debemos de entrar al trapo de los anzuelos encarnados con el cebo de los problemas ‘técnicos’ con los que se intenta que miremos hacia otro lado para justificar la paralización y la prostitución de la Variante de Pajares de alta velocidad. Las incidencias del terreno son consustanciales con las grandes obras públicas, aquí y en cualquier otra parte. Las obras públicas no son procesos de fabricación de piezas en serie, y determinados imprevistos en la construcción son más frecuentes de lo deseable, aunque unos sean más previsibles y otros menos previsibles. No citaré el escándalo del récord europeo de sobrecostes de la ampliación del puerto de El Musel porque es un caso de puro litigio económico que está en los tribunales. Me refiero a incidencias objetivas del terreno que estudian y resuelven automáticamente los equipos técnicos de la administración y de las empresas constructoras.

No conozco los detalles de lo sucedido en las obras de la Variante después del año 2004. Pero recuerdo de memoria muchas incidencias entre 2000 y 2004 que se resolvieron la mayor parte de las veces sin alargar siquiera el plazo de las obras. En túneles, aquí cerca, en el tramo de la A-8 bajo la ría de Villaviciosa, las pantallas estaban mal calculadas, no resistían los empujes laterales de los lodos (Ferrovial) y se tuvo que modificar el sistema constructivo. En laderas que deslizan, recuerdo las incidencias para terminar los accesos a Galicia en el tramo de la A-6 Villafranca del Bierzo-Ambasmestas, porque se venían abajo los enormes taludes de la margen derecha del valle del río Valcarce (NECSO).

Jamás se les pasó por la cabeza a los responsables del Ministerio de Fomento de aquella época parar las obras y ponerse a quejarse como plañideras, que es a lo que se dedican hoy los responsables del Ministerio de Fomento: a quejarse como plañideras y a no resolver los problemas que tienen que resolver. El Ministerio, entonces, acometió urgentemente los modificados de obra correspondientes, se negociaron sus costes con rigor y se afrontaron unos presupuestos complementarios (que en los ejemplos citados eran del orden del 50% sobre los iniciales de adjudicación, unos 70 millones de euros en cada caso) y las obras se pusieron en servicio sin alharacas. No hay que picar en los anzuelos que llevan nueve años lanzando los Gobiernos de Zapatero y de Rajoy: “Tanto monta, monta tanto, José Luis como Mariano”.

 

La discriminación ferroviaria de Asturias y la ignorancia

Como dije anteriormente, la realidad es que el desconocimiento y el desprecio del Gobierno de Rajoy hacia Asturias son continuación de los de los gobiernos de Zapatero, y se añaden a los problemas derivados de la construcción de una España asimétrica. Pero también es fruto de una mezcla de ignorancia y de falta de ambición de estos dirigentes. De ignorancia, porque el problema del transporte de mercancías por ferrocarril no tiene nada que ver con la Alta Velocidad puesto que las mercancías, para ganar cuota ferroviaria, necesitan regularidad, no rapidez. Y la regularidad la facilitan los surcos ferroviarios –equivalentes a los slots de los aeropuertos– y la suficiente capacidad tractora –las locomotoras disponibles– de las empresas ferroviarias de la que carece RENFE. Los que necesitan rapidez para ganar la batalla de la competencia con el avión y la carretera son los trenes de viajeros.

Por eso, todo el mundo puede comprobar que por los itinerarios:

  • Madrid-Sevilla-Málaga
  • Madrid-Zaragoza-Barcelona
  • Madrid-Valladolid
  • Madrid-Valencia
  • Coruña-Ourense
  • Barcelona-Frontera Francesa

los trenes lentos de mercancías siguen circulando por las antiguas líneas de ancho RENFE, y solo los trenes de viajeros circulan por las nuevas líneas de alta velocidad de ancho internacional. ¿Por qué entre Asturias y León no pueden seguir circulando las mercancías en ancho Renfe por la línea actual, igual que en el resto de España? ¿Acaso se proponen cerrar sin confesarlo la línea Pola de Lena-León por el túnel de La Perruca? Si lo hacen, la solución decidida por el Ministerio de Fomento de mezclar trenes lentos y trenes rápidos en una línea única supondrá, además, un severo recorte de los surcos y de la capacidad de tráfico de la salida ferroviaria de Asturias hacia el resto de España y hacia Europa, y Asturias estará peor que antes de construirse la Variante de Pajares. La pregunta inmediata es ésta: ¿por qué no se aplican en Asturias los mismos criterios ferroviarios que en otras Comunidades Autónomas? La respuesta es otra demostración clara de la marginación de Asturias con el Gobierno de Rajoy, como antes lo fue con el Gobierno de Zapatero, respecto del resto de España.

 

La discriminación ferroviaria de Asturias y la falta de ambición

La Variante de Pajares es una infraestructura del siglo XXI que socialistas y populares han prostituido para dedicarla a trenes del siglo XIX. Y al lado de todas las consideraciones anteriores está el aspecto económico: el gigantesco despilfarro de la infrautilización de una obra de más de 3.700 millones de euros (600.000 millones de pesetas) que lleva tres años detenida, sin concluir, concebida para trenes de alta velocidad y que se va a dedicar al paso de trenes lentos en ancho Renfe. Es como una gran autopista construida para circular a 120 km/h dedicada a tractores y bicicletas. Por eso la discriminación ferroviaria de Asturias es también una demostración de la falta de ambición.

La Nueva España intentó convencer anteayer a sus lectores de las bondades de reducir una hora el tiempo de viaje con Madrid. O sea, de las bondades de pasar de las cinco horas y media actuales a cuatro horas y media. ¿Nos podemos conformar los asturianos con esta limosna ferroviaria, después de hacer lo más difícil que es tener construida la Variante de Pajares, gracias a una inversión de 600.000 millones de pesetas –sin contar el resto de la inversión a partir de León– para hacer en 2 h 15 el viaje desde Madrid hasta Oviedo? Pondré un solo ejemplo referido a las consecuencias negativas de la discriminación sobre el sector turístico: ¿Cómo podrá competir en su oferta turística Asturias, a cuatro horas y media de Madrid, con Málaga, Valencia o Barcelona que quedan a menos de dos horas y media de Madrid? Es que, incluso, hoy Valladolid está más cerca ferroviariamente del Levante o del Sur que de Asturias. ¿No queda ambición en Asturias para salir del engaño, del despilfarro y de la resignación que pretenden imponernos algunos depredadores y luchar contra la injusticia de esta discriminación insolidaria?

Es triste para un país que el Estado no le dé lo que necesita o lo que merece. Pero es mucho más frustrante e indignante que el Estado te quite lo que ya habías conseguido. Por eso la Variante de Pajares será, hasta que logremos recuperar su condición esencial de línea de alta velocidad, el gran símbolo de que Asturias, si quieren los asturianos, sí pudo y sí podrá; y entretanto también la gran denuncia que señala a los verdaderos culpables de nuestra decadencia.

 

El sucursalismo, causa principal de los males de Asturias

Salta a la vista que nuestra decadencia no es fruto de ninguna maldición bíblica ni de ningún cataclismo galáctico, sino de la degradación a la que llegaron los dos grandes partidos, y de la marginación a la que someten al Principado. Es oportuno recordar que, en la reciente etapa caciquil del hoy decorativo Delegado del Gobierno, cuyo nombre no merece ser recordado (y, menos aún, por tanto como se valió del mío propio para medrar), la ruta política de la sucursal asturiana se escribía en las servilletas de los restaurantes, unas veces en Oviedo y otras en Madrid. Este ejemplo es la quintaesencia de la organización sucursalista, atendida por acólitos sumisos de las cúspides, tanto del PSOE como del PP, incapaces de escuchar a la gente que representan o de levantar una voz independiente ante los cónsules de la metrópoli, para los que Asturias era y sigue siendo una colonia pequeña, distante y resignada.

Y como los cónsules residen y deciden desde Madrid, a Asturias (la de los señores Fernández, don Javier y doña Mercedes) llegan las órdenes de obligado cumplimiento, sin tan siquiera opción a la discrepancia interna o a la llamada ‘crítica constructiva’, de modo que, con esas estructura centralista ya no diremos que son difíciles de preservar las esencias formales y morales del sistema autonómico sino, sencillamente, un imposible. Y un imposible no sólo político sino hasta metafísico, por la sencilla razón de que los representantes provinciales del bipartidismo actual son viajantes de conservas ideológicas enlatadas en Madrid, y han de responder ante los distantes dueños de sus respectivas sucursales, y no ante el ciudadano de Oviedo, de Gijón, de Langreo, de Amieva, o de Luarca.

¿Les preguntan los cónsules madrileños a sus acólitos de las sucursales asturianas por el presente y por el futuro de Asturias? Todo indica que no, tal como nos enseña la experiencia y se puede comprobar a la luz del día. La razón es muy sencilla: Asturias les importa un bledo, y con tal de contentar a catalanes, vascos y andaluces, siguiendo al pie de la letra la descabellada clasificación de ‘nacionalidades históricas’, el resto de los españoles, y en especial los pobrecitos asturianos, ya podemos arreglárnoslas por nuestra cuenta o hacernos de nuestra desesperación un sayo. Lo de que Asturias no sea considerada ‘comunidad histórica’ tiene su coña, pero una coña amarga y de desprecio, como si en los cimientos de España no se apreciasen las rocas, de tanto obsesionarse con lo que, a su lado, no pasa de plastilina, por digna y apreciable que ésta sea en su justa medida. Es, sin duda, un criterio que podemos compartir con otros ninguneados acólitos castellanos, extremeños, aragoneses o riojanos, entre otros pueblos de la ancha España.

Solo así se explica el trato recibido por Asturias del Gobierno socialista de Zapatero desde 2004, y por el Gobierno popular de Rajoy desde 2011. Ahora los asturianos ya no pueden tener dudas para encontrar un camino de esperanza y de cambio que nos permita encarar con garantía de éxito el futuro de progreso. No es que haya hecho crisis el bipartidismo: lo que ha hecho crisis es el sucursalismo como fórmula de organización del Estado de las Autonomías y como modelo de organización abierta de obediencia inquebrantable de los partidos nacionales españoles, PP y PSOE, resguardados a la sombra de la ley electoral y protegidos por el enorme tamaño de las circunscripciones.

 

FORO como alternativa al sucursalismo y a la resignación

En las señas de identidad de FORO, en cambio, está la rebeldía fecunda frente a la resignación sucursalista, que busca la fortaleza de España como suma de convicciones profundas, no como agregación de obediencias debidas. En FORO queremos sustituir la resignación por la ambición, para recuperar el orgullo de ser y de sentirnos asturianos, y poder emprender un camino diferente, porque para Asturias en España y para España en Europa sin cambio de camino será imposible el cambio de destino.

Y en ese cambio de camino nos reafirmamos con orgullo en este segundo aniversario de nuestra primera victoria electoral. Acaso tengamos alguna arruga más en la piel, pero la energía ha crecido y se ha modulado, el sueño es el mismo y, como decía el presidente Roosevelt, “a lo único que debemos temer es al miedo”. Y el miedo no puede anidar entre nosotros una vez que hemos visto, parafraseando lo que nuestro paisano Indalecio Prieto dijo de España, que “Asturias está por hacer”. Al menos, esa Asturias con la que soñamos y que merece un rumbo de luz y de esperanza; un rumbo que no se alcanza desde el ‘sí, bwana’, sucursalista y servil, sino dándoles alas al coraje, al esfuerzo y a la libertad.

Para lograrlo, FORO tiene que conciliar –y es una de nuestras señas de identidad– la coherencia del proyecto político asturiano, español y europeo; la dedicación pormenorizada a los problemas que afectan a los asturianos (desde los grandes asuntos colectivos hasta las cuestiones aparentemente menores y que tanto influyen en la felicidad de las personas); y la lucha por que esas aspiraciones se desarrollen en un clima humanamente saludable y acogedor. Nuestro reto es luchar contra la desconfianza, que algunos promueven como estrategia de autodefensa, basándose en el “divide y vencerás”; y combatir también contra el pesimismo, el derrotismo, la resignación y todas las tentaciones que arrastra la conciencia de que todo está perdido. Por el contrario, nuestro planteamiento es que quedan muchas batallas por ganar y, como ya os recordé en otra ocasión citando unas viejas reflexiones castellanas, “que los montes se hacen llanos/ cuando son muchas las manos/ y uno solo el ideal”. Quien, ‘a priori’, lo da todo por perdido, aunque no sea cierto, termina efectivamente perdiéndolo todo y jamás allanará las montañas ni perforará los túneles puesto que no hay derrota más clara y rotunda y humillante que la que se deriva de no haber peleado.

Por último, un capítulo de gracias que podría ser amplísimo, pero no quiero abusar de vuestra paciencia. Al tiempo que hacia todos los militantes y votantes de FORO, hoy quiero ampliar esa gratitud a quienes, sin militar y sin habernos votado, prestan honesta y objetiva atención a lo que hacemos. Lo contemplan, lo siguen, lo valoran, lo comparan y lo comentan. Esas miradas nuevas, ilusionadas y exigentes nos estimulan y nos fortalecen.

Queridos amigos: vamos a oír muchos cantos de sirena para desviarnos de la senda de la rebelión contra el olvido, la discriminación y el sucursalismo, con llamadas a operaciones de integración que solo intentan devolvernos a los viejos tiempos de la decadencia irremediable. Como Ulises, si queremos llegar a la Ítaca del progreso de Asturias, no nos dejemos llevar por sus mortales encantos; tapemos con cera los oídos de nuestros remeros y atémonos nosotros mismos al mástil del navío de FORO, para mantenernos fieles a la esencia de nuestros principios fundacionales. No resolveríamos nada sumándonos en una ensalada de programas sucursalistas que consideran las provincias como una colonia, sino creciendo como fuerza soberana para superar en Asturias decididamente y definitivamente el mal del sucursalismo que nos condena a la decadencia. Tended la mano a quienes se interesen por nosotros y esforzaos por estar cerca de la gente; escuchad a quienes nos expresen sus discrepancias, siempre que quieran recorrer con nosotros juntos el mismo camino; respetad a quienes os digan que nos equivocamos, siempre que no pretendan que permanezcamos inmóviles en la decadencia; aceptad a quienes os ofrezcan ayuda para hacerlo mejor en tal o cual asunto, siempre que el ofrecimiento no encierre intereses particulares.

La madurez de este precoz bebé, de este vivaz adulto de dos años que es FORO, y del que os hablaba al principio, se expresa en su capacidad de escuchar y de representar a la gente, y en su afán de difundir y de contrastar allá donde sea necesario su apuesta por una Asturias obligada política, social y económicamente a emprender un camino diferente y a volar más alto: basta con que lo haga al nivel majestuoso y sereno por el que transcurren los merecimientos de un pueblo ejemplar como el nuestro.

Muchas gracias

Juntas Locales

Agenda
 
Agenda Cascos
Más Asturias 2014 Más Asturias 2014 Más Asturias 2013 Más Asturias 2012 Gobernanza a Tres Turnos Rebeldes con Causa Salir a Flote
El Hormiguero. Último número
Búsqueda Avanzada


C/ Pepe Cosmen Nº 1. 33001 Oviedo.
985202745. Fax 985223554.
http://www.foroasturias.es · sederegional@foroasturias.es
Aviso Legal
Contacto